sábado, 15 de octubre de 2011

Elogio de la honestidad brutal

Para muchos de los que ostentamos de 30 pirulos para arriba, la música de Nirvana fue en su momento una forma de expresar nuestro malestar con una época careta, individualista y hueca, que fue la de la pizza con champán, que tiene sus diversas formas de reedición en la era K. Nos reconocimos en sonidos y palabras que reivindicaban la honestidad brutal contra la hipocresía y el conformismo. Y muchos insistimos, por una cuestión de orgullo, testarudez, e incapacidad para ser corregidos, en la misma tónica. 

Vaya este tema para los amigos y amigas, que saben que podemos discutir duro (casi hasta ir a las manos) pero siempre volvemos a la posición de lucha, espalda con espalda.