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lunes, 21 de mayo de 2018

Argentina: entre la crisis y las próximas batallas


El lunes 14 de mayo tuve oportunidad de participar en un debate con María Pía López, Aldo Casas, Martín Ogando y Martín Mosquera sobre la coyuntura argentina y sus posibles lecturas desde la teoría de Gramsci. Los eventos de las últimas semanas le dieron su impronta al debate. La situación abre interrogantes para el análisis y disyuntivas estratégicas y políticas. A continuación, un breve repaso sobre algunas de ellas.

jueves, 20 de julio de 2017

La vuelta de un debate clásico: sindicatos e izquierda en la Argentina



Por Fernando Rosso y Juan Dal Maso 

La lucha de la alimenticia Pepsico Snacks irrumpió en la escena política y reactualizó una polémica esencial: el rol de los sindicatos, sus ambivalencias, fortalezas y debilidades.

jueves, 15 de junio de 2017

[DOSSIER] ¿Adónde va la contracultura de la protesta?




Reflexión y debate colectivo sobre los problemas estratégicos de la izquierda y los sectores que luchan en Neuquén y Río Negro.

Redacción Neuquén

Miércoles 14 de junio | Edición del día

En el fin de ciclo del neoliberalismo a nivel internacional, estamos asistiendo a una crisis de las formaciones políticas tradicionales, en particular de la socialdemocracia europea (con las excepciones del PS Portugal y el reciente reanimamiento el Partido Laborista en Reino Unido tras la figura de Jeremy Corbyn). Con la crisis capitalista que irrumpió en 2008 como telón de fondo, de la que no se termina de salir, pero tampoco se desarrolla como una crisis catastrófica, surgen crisis orgánicas en formaciones estatales muy importantes como EEUU y Francia o en América Latina, Brasil.

En este contexto, la reflexión sobre los problemas estratégicos a los que tiene que responder la izquierda (social y política) es fundamental. Partiendo de que la Argentina es un país con una alta tasa de sindicalización y una conflictividad significativa, en este dossier nos proponemos analizar a dónde va la protesta social neuquina, que puede constituirse como objeto de análisis específico no sólo por una delimitación geográfica, sino sobre todo por determinadas condiciones particulares de la provincia de Neuquén: más de medio siglo de gobierno del MPN, gran peso relativo de los sindicatos en la vida de la provincia, experiencias de sindicalismo combativo y/o clasista, movimiento de mujeres, movimiento estudiantil, el pueblo mapuche, fábricas recuperadas y por último, como fenómeno más reciente, el surgimiento de una izquierda política con proyección electoral, como el Frente de Izquierda y los Trabajadores, que cuenta con dos bancas en la Legislatura provincial.

Para realizar esta reflexión, contamos con las contribuciones de Ariel Petruccelli (Historia-UNCo), Marcelo Lafón (militante de base de ATEN, profesor de Historia) y José Luis Bonifacio (Sociología-UNCo), autores involucrados en las luchas sociales de la región, desde el punto de vista práctico y de la reflexión teórica.

El artículo de Ariel Petruccelli retoma los alcances del concepto de “contracultura de la protesta” acuñado en su libro Docentes y piqueteros, desde el cual analiza ciertas peculiaridades de las luchas sociales neuquinas, sus potencialidades, para trazar las perspectivas de un proyecto de transformación profunda en la región.

Marcelo Lafón, partiendo de un contexto internacional y proponiendo un enfoque que destaca la tentativa del neoliberalismo para desarticular las identidades colectivas, plantea los contornos de esa política en el plano nacional y se interroga sobre ciertas limitaciones de la protesta social en Neuquén y los modos de “transcenderse a sí misma”.

José Luis Bonifacio desarrolla un análisis comparativo de los movimientos de lucha en Neuquén y Río Negro, destacando similitudes y diferencias y poniendo en relación las protestas sociales con las matrices económicas predominantes en ambas provincias, marcando a su vez la heterogeneidad de los movimientos de lucha.

Por último, el artículo de Juan Dal Maso y Raúl Godoy retoma la problemática de la “contracultura de la protesta” para volver a debatir sobre la lucha de estrategias e ideológica que se da al interior del espectro de la protesta social neuquina y las potencialidades de una experiencia como la del Frente de Izquierda y de los Trabajadores.

Cuatro contribuciones que desde puntos de vista diferentes aportan elementos para una reflexión sobre a dónde va la protesta social en la región y cuáles deben ser las tareas de la izquierda.

Por último, desde la regional Neuquén del PTS queremos dedicar este dossier a la memoria de Ezequiel Castro y Laura Rimedio, valiosos militantes que tuvimos que despedir con profunda tristeza pero también con muchísimo orgullo recientemente y enviamos toda la fuerza para Federico Rotelle que sigue peleando por su vida. Con este pequeño homenaje, volvemos a levantar sus banderas.





lunes, 26 de octubre de 2015

Del Caño: primó el "voto útil" y el FIT llamará a votar en blanco para el balotaje



Con el 97 % de las mesas de todo el país escrutadas, el Frente de Izquierda se consolida como cuarta fuerza nacional, obteniendo más de 800 mil votos. Esta mañana Nicolás del Caño, el joven candidato a presidente del FIT, fue entrevistado por varios medios interesados en conocer su análisis de los comicios.


jueves, 22 de octubre de 2015

The Left Alternative to Peronism (Christian Castillo en Jacobin)

The Workers' Left Party candidates in La Plata, Argentina in July 2015. InfoLítica


Christian Castillo is a founding member of the Argentine Socialist Workers Party (Partido de los Trabajadores Socialistas — PTS) and the Workers’ Left Front (Frente de la Izquierda y los Trabajadores — FIT). He was elected to the provincial chamber of deputies for the province of Buenos Aires as a FIT candidate in 2013 and is currently running for a seat in the national Chamber of Deputies.

He also serves as the campaign coordinator for the FIT presidential ticket of Nicolás Del Caño and Myriam Bregman. Todd Chretien caught up with Castillo one week before the October 25 national elections. They discussed Argentina’s history of social movements, how revolutionaries should participate electorally, and the Left’s prospects in Sunday’s elections. 


miércoles, 9 de septiembre de 2015

¿Quiénes son los galos de Asterix?



En la primera mitad del año 2011 tuve el dudoso honor de participar de una seguidilla de reuniones electorales de las que salía descerebrado. Después vino la muerte de El Gran Pez, o sea mi viejo. El tedio por un lado y un dolor eterno en la panza, por el otro, me impulsaron a escribir con más regularidad.

Decidí entonces reflotar este blog que había estado medianamente activo durante los años 2008 y 2009, con la colaboración de otros compañeros, como Esteban Vedia y Darío Martini, a quienes de paso agradezco sus aportes, destacados y muy necesarios.

La nueva etapa la arrancaba solo. Pero había un pequeño problema. El blog tenía un nombre un poco estrafalario y sobre todo incomprensible. Le había puesto "Polémica Futura" (y todavía estoy tratando de saber qué carajo quería decir). Pero lo peor no es que el nombre no quisiera decir nada: sonaba mal. 

Tenía que cambiarlo. Era obvio. Pero como soy mejor para poner apodos que para poner nombres, anduve dando algunas vueltas. Finalmente me decidí.

Sabía que iba a ser un blog de no muchos pero sí muy atentos lectores y lectoras. 

Y se iba a llamar Los Galos de Asterix, como la aldea de irreductibles combatientes que resistía al Imperio Romano, que a su vez era metáfora de otra resistencia.
  
Esta noche, les voy a contar por qué....

Empecé a militar en el PTS en los últimos años del menemismo, después de pasar por distintas actividades sociales, desde ir con gente de la Iglesia a los barrios de la Matanza hasta juntar firmas para el Frente Opositor al Servicio Militar Obligatorio. 

Si había algo en lo que todo el mundo tenía acuerdo en esos años, explícito o implícito, era en el fin de la clase obrera (ya lo del fin de la historia estaba más insostenible, pero...). Todo el mundo te hablaba como si fueras un gil, iluso e infeliz por militar.

Estrictamente hablando, estos prejuicios ya eran bastante infundados en ese momento, por dos motivos. La Huelga General francesa del '95 y los procesos de relocalización de capitales que se habían ido al sudeste asiático, generando nuevos ejércitos de trabajadores. Pero bueno, el clima de derrota que había impuesto el menemismo sobre el movimiento obrero, no ayudaba mucho a revertir este sentido común.

Sin embargo, había un batallón de obreros que había resistido. La única fábrica del Estado que no habían podido privatizar. Que tenía una larga tradición de lucha que se remontaba a la resistencia contra la dictadura. Fue la fábrica con más desaparecidos.

Estoy hablando de los obreros del Astillero Río Santiago. Habían evitado la privatización. Habían conquistado un cuerpo de delegados por sector, que garantizaba una representación democrática de las bases, aunque la Junta Interna la tuviera la burocracia sindical. 

Menem no logró privatizarlo, por una resistencia despiadada que ofrecieron los trabajadores. En 1992 pasaron a la fama las movilizaciones a la Bolsa de Comercio y a la Sociedad Rural, como parte de la lucha contra los "retiros voluntarios", así como la resistencia contra la ocupación del Astillero por parte del grupo de élite de la Prefectura Albatros que duró 45 días, hasta que los trabajadores, que habían puesto carpas en la entrada del astillero, lograron su retiro. 

En en el '93 Menem lo pasó a la órbita de la provincia de Buenos Aires, gobernada entonces por Duhalde, que quería que el ARS fabricara casas premoldeadas. Empezó una nueva lucha que pegó un salto en el '95 cuando fueron despedidos 13 delegados, entre ellos los más combativos. Después vino la lucha en defensa de los contratados, más difícil y más dura, pero que sentó un jalón en la tradición del movimiento obrero de aquellos años, aunque fuera derrotada, en 1996.

Durante 2001 y 2002 promovieron una Coordinadora Regional para unir los distintos movimientos de lucha, incluidos los desocupados.

Estoy comentando superficialmente algunos de los hitos de la lucha del ARS, que seguramente muchos compañeros podrán narrar mucho mejor que yo. Remito para más información al libro coordinado por José Montes Astillero Río Santiago, su historia y su lucha contada por sus trabajadores (Bs. As. 1999, Ed. La Verdad Obrera). 

Lo que me interesa destacar es que la experiencia de los obreros del ARS tuvo, en el horno de los '90, un alto valor moral. Me refiero a la moral de combate que transmitía un grupo de obreros resistiendo a capa y espada mientras todo parecía un desbande. 

Los militantes del PTS nos formamos, entre otras cosas, aprendiendo de su experiencia, de las lecciones de sus distintas luchas, tanto como de la tradición de los compañeros obreros trotskistas que eran parte de la historia de esa fábrica.

En el año 2008, me regalaron un libro de Guillermo Cieza que se llama Veteranos de Guerra, una historia de sobrevivientes de los '70. Es sobre la experiencias de un grupo de ex JP durante los años '90 en La Plata y en el marco del ascenso y caída del FrePaSo. 

En este libro se narraba una escena propia de una movilización de aquellos años en La Plata. No lo tengo a mano, así que no tengo cita textual. Pero decía más o menos así: La columna de los obreros del Astillero avanzaba como una marea de mamelucos azules. Pronunciaban cantos eminentemente pedagógicos como "Duhalde no rompas las pelotas, el Astillero es nuestro, se mira y no se toca". Ahí es cuando un personaje de la novela, que observaba la escena, le dice a otro "Mirá, ahí están los galos de Asterix". 

Los galos de Asterix. Una buena síntesis para nombrar a los que durante un período de retroceso generalizado pusieron el pecho y la cabeza para abrir camino a los que después iban a tomar la posta: Zanon, el Subte, Kraft, el sindicalismo de base, Lear.

Durante todo un período, el ARS fue sinónimo de la voluntad del PTS de mantenerse relacionado con el movimiento obrero. No porque fuera la única corriente ahí adentro sino por contar con destacados militantes y dirigentes obreros, como José Montes, entre otros muy destacados compañeros. 

Con 32 años de militancia en el Astillero, José Montes es un exponente vivo de esta gran experiencia de lucha y de la fusión entre el marxismo y el movimiento obrero. Pudimos verlo hace poco enfrentando a los gendarmes en una represión brutal que sufrieron los obreros de Lear. 

Ayer fue su cumpleaños y me pidió un único obsequio: que explicara por qué este blog se llama Los galos de Asterix, para transmitir de alguna manera un poco de esta tradición de un sector de obreros que se confunde con su propia trayectoria como militante revolucionario.

Esta es la historia.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Les PASO, le péronisme et le trotskysme argentin



Quel rapport entre consolidation du score électoral du trotskysme en Argentine, le péronisme au pouvoir et une certaine radicalisation politique et sociale dans le pays ? Quelles perspectives cette situation ouvre-t-elle pour les révolutionnaires ? Fernando Rosso et Juan Dal Maso reviennent dans cet article traduit de l’espagnol sur ces questions et tentent d’apporter quelques éléments de réponse pour comprendre ce qui se joue en Argentine, pour l’extrême gauche.

viernes, 14 de agosto de 2015

Las PASO, el peronismo y el Frente de Izquierda



Por Fernando Rosso y Juan Dal Maso

Los resultados electorales dejaron varias cuestiones para analizar, sobre las que blogueros y periodistas han ido escribiendo en la semana. 

Si el 54% de CFK en 2011 había sido el resultado de varios años de acumulación del poder del kirchnerismo en el contexto de recomposición de la autoridad estatal pos crisis del 2001 (con la ayuda de un rebote económico y una oposición disgregada como nunca), una suerte de postal del éxito relativo de su política restauradora; esta elección del 2015 es la que reúne mayores elementos de una "crisis de autoridad":

1- La sociedad argentina, contenciosa y compleja, con una tradición nacional conservadora políticamente pero arisca socialmente, a la que hicieron su aporte los pueblos originarios, los gauchos, los exiliados de la Comuna de París y la Revolución Rusa, los tanos y gallegos anarquistas, el sindicalismo, el comunismo, el trotskismo y el "peronismo obrero"; no puede ser un mero campo de traslado de los mecanismos bonapartistas de decisión interna del peronismo. 

Es decir: la "jefa" puede elegir a dedo el candidato, pero la gente de a pie no practica la misma disciplina que rige en el pelotero de La Cámpora. 

2- Desde otro punto de vista, a esta tendencia "centrípeta" desde arriba, se contraponen las tendencias "centrífugas" de la interna del PJ bonaerense y la crisis del "poder territorial" que se expresó en la "primavera árabe del conurbano". 

Entre ambas tendencias contradictorias y complementarias, se aumentó notablemente la "autonomía del votante" (obviamente dentro de los límites impuestos por un sistema que favorece a los partidos más poderosos y en el marco de una situación conservadora), que va desde el famoso "voto per codere" que permitió por ejemplo la alta elección de María Eugenia Vidal en la PBA, hasta el voto contra la casta política al servicio de los capitalistas, que se expresó en el triunfo de Nicolás del Caño en la interna del FIT. 

3-  Esta inicial "crisis de autoridad" parece ser más bien una crisis de los aparatos políticos y su relación con las que fueran durante décadas sus clientelas electorales (en especial en la PBA), sin ser una "crisis del Estado en su conjunto", lo cual es coherente con la situación en general conservadora desde el punto de vista político y con las variables económicas controladas (con el clásico atado con alambre) aunque dentro del "agotamiento del modelo".

El debilitamiento de uno de los pilares de contención del peronismo en un centro estratégico del país (una de las B, de los que algunas vez llamamos la “Triple B”: barones, burocracia y “bonaerenses”), tiene consecuencias estratégicas y habla no sólo de una situación política, sino también de cambios sociales. 

En los distritos del conurbano profundo, donde la estatalidad no lo es “todo”, pero sigue siendo mucho; triunfa cómodamente el Frente para la Victoria. En otros, donde se complejiza el entramado social debido a la recomposición y el resurgimiento de la clase trabajadora (que muchos introducen arbitrariamente dentro de la “clase media”), implica que el peso de los “barones” y la dependencia estatal disminuya y se relativice. 

A esto se le agregan las divisiones del peronismo, con Massa en el 2013 y con las grietas que cruzan a la coalición oficial FpV-PJ (o kirchnerismo y peronismo) que impidió llevar una candidatura única en el PBA (Randazzo!) y que terminó en una interna “fratricida” de los que no quisieron la ducha de humildad. 

Estas fueron las expresiones en la coyuntura de desplazamientos de largo plazo: el peronismo fue cuestionado también el 2001, el kirchnerismo se mostró como “distinto”, nuevo (el desvío), para volver a restaurar culposamente lo viejo. Y esto, sin mediar derrotas del movimiento obrero, no es gratis.

Con esta crisis del sistema de los “barones”, el factor de contención por excelencia queda en manos de la burocracia sindical.

4- El fenómeno del rechazo a la casta política debe ser tomado en serio (no se explica el surgimiento del Chavismo en Venezuela sin este fenómeno). Es un fenómeno internacional que se verifica en las recientes experiencias que van desde Occupy, pasando por #Yo soy 132, hasta PODEMOS. Sin embargo, en la Argentina tiene una historia propia y otras características.

Fue precisamente el fenómeno dominante en 2001, que no logró un anclaje de clase (por debilidad de la izquierda y mala situación inmediata del movimiento obrero) y luego fue expropiado y cooptado por la restauración kirchnerista. 

Sin embargo, durante todos estos años fue resurgiendo al calor de las cuestiones sociales que el kirchnerismo no sólo no resolvió sino que agravó: como el trabajo en negro, el saqueo extractivista, el agravamiento de la violencia contra las mujeres, la prepotencia policial, las alianzas con la burocracia sindical y los topes al salario, entre otras. 

Esto explica que el FIT tenga apoyo entre los trabajadores asalariados sindicalizados que han protagonizado distintas experiencias de lo que fuera el "sindicalismo de base" tanto como de los jóvenes, las mujeres y trabajadores precarios que no tienen sindicato y su única representación es el FIT. 

Al revés de algunos iluminados de pocas luces, cuyo balance del triunfo de Nicolás del Caño es que los vagos y malentretenidos no saben votar bien, la hipótesis a desarrollar sería la contraria: 

Que este fenómeno de rechazo a la casta política que se identifica con la izquierda trotskista y sus consignas en lugar de caer en la “no política”, sea un paso adelante para avanzar hacia una nueva identidad de clase en el movimiento obrero.

En este marco, aunque quedan dos meses para consolidar y ampliar los resultados de Agosto hacia la pelea de Octubre, ya las PASO dejan planteada una tarea que se esbozó con el éxito del 2013: la emergencia política que consolida el FIT y que es expresión, en parte de un desarrollo social (en las mujeres, los trabajadores y la juventud); empieza a generar nuevas fuerzas para una tarea estratégica: la lucha por la recuperación de los sindicatos y por la recomposición clasista del movimiento obrero, para seguir desarrollando una política hegemónica a gran escala.

lunes, 10 de agosto de 2015

Una pequeña contribución para entender las PASO del FIT y su resultado


Como en este momento exacto no estoy en condiciones de sentarme a escribir, aprovecho para repostear un pequeño artículo que habíamos publicado con Fernando Rosso en Las ideas no caen del cielo, extinto blog actualmente abandonado a la "crítica de los roedores".

Fue publicado el 20 de marzo de 2013, por lo que muchos elementos de la práctica de nuestras bancas del FIT están limitados a las experiencias realizadas en Neuquén, y por ende desactualizados, cuestión que hoy deberíamos ampliar en primer lugar a la banca de Nicolás del Caño y todos nuestros parlamentarios. 

Pero sirve para reflexionar sobre el potencial anticapitalista de algunas de las consignas "democrático-transicionales" que venimos agitando desde 2011 y naturalmente también en esta campaña de las PASO 2015. 

Era parte de una polémica que veníamos haciendo con otro contribuyente de este blog, nuestro amigo Fernando Aizcizon. 

Fin de la presentación.

Hegemonía, igualitarismo democrático y anticapitalismo

El sentido común con el que dialoga Bensaïd en su artículo "Frente Único y Hegemonía"  es del de una sumatoria de movimientos sociales que luchan por ampliar distintos derechos en el marco de la democracia. Idea que es congruente con distintas propuestas de "llevar la democracia hasta el final" que a su vez tienen complemento en una teoría de un estado postcapitalista "combinado": soviets como organismo de democracia proletaria y asamblea nacional basada en el sufragio universal como institución de la democracia ciudadana. Y, como consecuencia lógica, un partido que diluye o cambia su carácter proletario y se transforma en una suma de movimientos. 

Y esto tiene relación con  lo que dice Fernando Aiziczon (FA) en su artículo "Los problemas de la intuición hegemónica", sobre el asunto de cómo articular una política que dialogue con los movimientos realmente existentes y a su vez vaya en el sentido de la hegemonía obrera. Él parecería afirmar: "está bien la discusión teórica y la lucha por mantener un punto de vista correcto en clave de la tradición clásica, pero el problema es cómo se logra articular una política hegemónica en la realidad. En ese sentido, las 'recaídas' de Bensaïd en una posición contraria a la hegemonía de la clase obrera son expresión de las dificultades para la constitución de esa hegemonía, aún más desde el punto de vista de las prácticas de la izquierda".

Una primera respuesta a las preguntas que retóricamente se (y nos) hace F.A. es que el abandono de la perspectiva de la "hegemonía obrera" en Bensaid (y tantos otros) no se debe al desconocimiento como afirma correctamente, sino a la adaptación (es decir a empezar a considerar relativamente inmodificables) a las condiciones derivadas de las derrotas de la clase obrera durante el período llamado "neo-liberal" y a una realidad que, efectivamente, puso en cuestión para el sentido común la potencialidad hegemónica de la clase obrera. El posmodernisimo con sus alas derechas e izquierdas (Negri, Holloway) fue la expresión ideológica de estos años de reacción, y ese fue el contexto aparente de la "inevitable tentación del atajo".

Hay formas varias de seguir la discusión, empezando por plantear que, desde el punto de vista práctico, la lucha por una política "hegemónica" tiene el rol de contrapesar las presiones derivadas de una inserción creciente en un movimiento obrero que todavía tiene prácticas en las que predomina el sindicalismo, es decir que las experiencias tendientes a desarrollar políticas "hegemónicas" son todavía preparatorias, a escala limitada y todavía no mueven fuerzas sociales significativas (como fue, para poner un ejemplo conocido por F.A., la alianza entre el SOECN y el MTD en los momentos más duros de la lucha de Zanon).

Una tarea preparatoria de actualidad es  la lucha por la "educación" de la vanguardia de la clase obrera con políticas de perspectiva "hegemónica". Por eso, por ejemplo, el desarrollo de agrupaciones o movimientos de mujeres no tiene un mero interés táctico para el crecimiento cuantitativo del partido, sino un interés más estratégico para "moldear a la vanguardia" (y moldearnos nosotros mismos por aquello de que "el educador merece ser educado") no sólo en la intuición, sino en la necesidad estratégica de la hegemonía, es decir, contienen un aspecto cualitativo. E inversamente imponen combatir en los movimientos por fracciones que comprendan que su emancipación "hasta el final" y el fin de los agravios que sufren es imposible bajo el reinado del Capital, al que sólo un sujeto (que no es supuesto, sino real) puede destruir desde sus cimientos. Y lo mismo puede afirmarse de los movimientos ecologistas, o simplemente aquellos que reclaman una democracia más generosa o se manifiestan contra la "burocratización creciente de la democracia".

Un ejemplo "práctico": las demandas democrático-radicales

Una de las cuestiones a tratar desde el punto de vista teórico para responder a la indagación de F.A., es la relación entre las demandas democráticas en el programa marxista y la perspectiva socialista; y cómo se podrían articular en clave "hegemónica" (es decir que permitan a la clase obrera conquistar la "jefatura" de los demás sectores oprimidos de la sociedad).

En general, las corrientes que buscan articular "democracia" y "socialismo" (las comillas van porque así planteadas son dos grandes abstracciones en las que entra de todo), hacen especial hincapié en la institución del sufragio. Como el sufragio garantiza una igualdad formal, su incorporación a una "democracia socialista", sería la forma de tener una representación más amplia que la de una democracia estrictamente basada en soviets, más fácilmente manipulable hacia el totalitarismo. Desde esta perspectiva, la "profundización de la democracia" va de la mano con la lucha por el socialismo y resulta premisa ineludible de esta última.

Mucho menos tenida en cuenta es la relación entre el igualitarismo democrático y la lucha por el socialismo. Nos referimos a las demandas y consignas que hizo propias la Comuna de París, que provenían del jacobinismo y son la clave de una democracia más generosa: que todos los cargos públicos tengan la misma remuneración de un obrero o una maestra, que sean revocables, que se haga una cámara única de representantes que tome las funciones legislativas y ejecutivas y se termine la institución presidencial, que los jueces sean elegidos por el pueblo, entre otras. Este programa fue rescatado por Lenin en El Estado y la Revolución, en que el Estado-Comuna se complementaba con los soviets para generar una teoría del Estado proletario y su institucionalidad opuesta por el vértice a la de la democracia burguesa. A tal punto fue la importancia que le dio Lenin a estas consignas, que consideraba que significaban un "viraje" de la democracia burguesa a la democracia proletaria.

Dice Lenin, "En este sentido, es singularmente notable una de las medidas decretadas por la Comuna, que Marx subraya: la abolición de todos los gastos de representación, de todos los privilegios pecuniarios de los funcionarios, la reducción de los sueldos de todos los funcionarios del Estado al nivel del "salario de un obrero ". Aquí es precisamente donde se expresa de un modo más evidente el viraje de la democracia burguesa a la democracia proletaria, de la democracia de la clase opresora a la democracia de las clases oprimidas, del Estado como "fuerza especial " para la represión de una determinada clase a la represión de los opresores por la fuerza conjunta de la mayoría del pueblo, de los obreros y los campesinos. ¡Y es precisamente en este punto tan evidente -- tal vez el más importante, en lo que se refiere a la cuestión del Estado -- en el que las enseñanzas de Marx han sido más relegadas al olvido! (el resaltado es nuestro)

En el mundo actual, la degradación de la democracia burguesa, en la que incluso muchas veces ni siquiera se respetan los resultados obtenidos en el propio sistema organizado por el Estado, hace que los fenómenos políticos predominantes a nivel internacional tomen de algún modo este problema, planteando la cuestión de que la casta política al servicio de la clase dominante no representa a las mayorías: los indignados en el Estado Español, el "yo soy 132" mexicano, o el mismo "que se vayan todos" argentino. La extensión de las democracias a nivel planetario (las causas de este fenómeno merecen otra discusión), junto con el "neoliberalismo", ha generado un sentido común de que es el único sistema posible, pero a su vez un gran desprestigio de sus principales instituciones, en menor medida del sufragio, pero incluso con expresiones que cuestionan que el sufragio sea el único modo de intervención de las masas en la vida política, como las antes mencionadas.

El proyecto de Ley presentado por Raúl Godoy en Neuquén para que los diputados y funcionarios ganen lo mismo que una maestra, ligado directamente con la durísima lucha que llevan adelante las/os trabajadoras/es de la educación nequinos, es un ejemplo de cómo, partiendo de la tradición marxista clásica, pueden realizarse experiencias que a su vez planteen la necesidad de nuevas reflexiones acerca de cómo se articula una política hegemónica, en este caso, ligando el igualitarismo democrático, la lucha de clases y el cuestionamiento del régimen político que está al servicio de las relaciones de explotación. Y no es, como muchas veces se dice, una "excepcionalidad neuquina", sino producto de una práctica política que parte de las premisas de la realidad pero para incidir en ella de forma revolucionaria.

En este marco, las consignas "democrático-radicales" de la Comuna, aunque se mantengan en el estricto terreno de las formas políticas, tienden a tener un valor más cercano al rechazo al capitalismo o mejor dicho, al cuestionar la forma en que la burguesía extendió su dominación durante los años de restauración burguesa (democracias degradadas bajo el neoliberalismo), plantea una posible continuidad entre el igualitarismo de las consignas democrático radicales y la posición de clase del marxismo, que va del cuestionamiento de la casta que administra el sistema a las relaciones que componen el sistema mismo. En este sentido adoptan un carácter "transitorio". renuevan su fuerza vital en el mundo actual y permiten el desarrollo de una política "hegemónica" desde la clase obrera hacia el resto de los sectores oprimidos que cuestionan sus formas políticas de dominio degradadas.  Facilitan en el combate práctico la tarea de develar las relaciones entre estos "límites" de la democracia burguesa y los fundamentos económicos y las necesidades de la dominación de clase, es decir, habilitan o allanan el camino la compresión en las masas que tienen aspiraciones del tipo "gobierno barato" y que esta resolución está totalmente ligada a la "expropiación de los expropiadores".

Reafirma Lenin "La completa elegibilidad y la amovibilidad en cualquier momento de todos los funcionarios sin excepción; la reducción de su sueldo a los límites del "salario corriente de un obrero": estas medidas democráticas, sencillas y 'evidentes por sí mismas', al mismo tiempo que unifican en absoluto los intereses de los obreros y de la mayoría de los campesinos, sirven de puente que conduce del capitalismo al socialismo".


FR/JDM

Versión en portugués en Esquerda Diário 

Se impone Nicolás del Caño en la interna del FIT

Se impone Nicolás del Caño en la interna del Frente de Izquierda


Cobertura completa en La Izquierda Dario

sábado, 1 de agosto de 2015

Peronismo e Izquierda (sobre el "voto trosko")

trotsky

Por Fernando Rosso y Juan Dal Maso

Hay bases estructurales y una experiencia histórica que explican la emergencia de la izquierda trotskista en suelo patrio, más allá de las disputas de la coyuntura más o menos inmediata. El “voto trosko” es un fenómeno más complejo, no apto para observadores desprevenidos. Aquí algunas hipótesis sobre su emergencia.

domingo, 5 de julio de 2015

El pueblo griego dijo NO al ajuste




Con casi la totalidad de los votos escrutados, el NO se imponía con un 61% contra un 39% del SI en el referéndum en Grecia. La diferencia de unos 20 puntos desestimó la mayoría de las predicciones que daban como resultado una elección ajustada. Según diversos medios, el NO alcanzó porcentajes más altos en los barrios obreros y en la juventud.

miércoles, 24 de junio de 2015

Las PASO del FIT


Por Fernando Rosso

El próximo 9 de agosto los votantes del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) encontrarán en los 24 distritos de todo el país dos opciones para elegir la fórmula presidencial. A su vez, ambas listas tendrán también sus respectivos candidatos para el Parlasur por distrito único nacional.

martes, 9 de junio de 2015