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miércoles, 12 de abril de 2017

Macri: de Ravi Shankar a Carl Schmitt




Fernando Rosso/Juan Dal Maso

Los alcances y límites del cambio de discurso del Gobierno. La construcción del enemigo a medida, del manual de autoayuda a la polarización.

viernes, 8 de abril de 2016

¿A dónde va Macri?




El "decisionismo" de los últimos días de 2015 quedó en la prehistoria. Al crecimiento del malhumor social, al calor de los aumentos de tarifas, despidos y acuerdos salariales a la baja, se suma el "detalle" de los Panamá Papers. En este contexto, la pregunta que encabeza este post no es impertinente, aunque quizás hoy no se le pueda dar una respuesta concluyente y quizás las hipótesis posibles sean parciales, al no saber hasta dónde puede llegar la crisis de la "changuita" de la participación en empresas off shore de Mauricio Macri y su potencial piñerización.

Está pregunta está relacionada con otras. 

Primero ¿cuál es la base social del gobierno de Macri? En su momento, se había ponderado al electorado de las provincias cuyas actividades económicas estaban directamente ligadas a la exportación de soja. Clases medias urbanas de ciudades grandes y medianas. También sectores obreros altos que el gobierno kirchnerista había empujado hacia Massa primero y Macri después, por su obstinación "frepasista" de cobrarles el impuesto "a las ganancias". 

De los primeros, Macri benefició a los patrones, con la baja de retenciones, pero perjudicó a los estratos medios con los aumentos de tarifas.

A los segundos, les quitó el impuesto a un sector, pero de una manera en que otro lo empezó a pagar. 

Es decir que en términos económicos concretos, sus propias medidas van contra la que había sido su inestable base social al momento de ganar las elecciones, unida por un cierto antikirchnerismo, en algunos casos más convencido y en otros más circunstancial.

Esta dinámica autodisolvente de su propia base social es producto del "corporativismo burgués" que practica el gobierno y que tiene su origen en la tradición del liberalismo oligárquico: el "crecimiento" será producto del mecanicismo del mercado, mientras que el rol del Estado debe limitarse a garantizar seguridad jurídica y reprimir a los que hacen protestas. 

Lógicamente, esto es un modelo casi inaplicable en la realidad y por eso el gobierno mantuvo algunas políticas sociales, en el marco de una política general de ajuste a la Hood Robin

Pero lo que resulta indiscutible es que una política así es incapaz de crear un "bloque social" o "alianza de clases" que la sustente, sobre todo si la "estrategia" para bajar la inflación es la recesión. 

En ese contexto, el discurso "intimista" del Presidente, del tipo "te hablo a vos", dirigido al individuo-aislado-consumidor, parece cada vez más extemporáneo: no está en campaña hablándole a un votante que piensa que el kirchnerismo le impide consumir más y mejor, está hablándole a la misma persona, pero con un 40% menos de salario, tarifas varias veces más caras, más dificultades para llenar el carrito del supermercado y lo más importante, ahora el Presidente es él. 

En definitiva, la tendencia general de la situación lleva a que el gobierno quede cada vez más en el aire desde el punto de vista de su base social, con una sola salvedad: que por una especie de milagro empiecen a llover millones de dólares en inversiones, lo cual no parece probable en un contexto de retracción de la economía internacional. 

¿Qué va a pasar entonces con el gobierno de Macri? Lo más probable es que empiece a ser cada vez más dependiente de su relación con el peronismo y de la burocracia sindical, lo cual por otra parte, habla del rol pérfido que están jugado estos actores.

Incluso podríamos decir, quizás exagerando un poco, que peronismo y burocracia sindical, hoy por hoy, son los puntos de apoyo más grandes que tiene el gobierno a nivel nacional. 

El peronismo-FPV le garantizó el acuerdo con los buitres. 

La burocracia sindical actúa como uno de los principales factores conservadores de la situación, acordando paritarias a la baja y dejando aisladas las luchas como las de docentes, estatales, municipales y gremios privados en Tierra del Fuego, las de docentes en Santiago del Estero, entre muchísimas otras. 

Hoy por hoy, el único vocero de esas luchas en el terreno político y la única oposición consecuente al gobierno, es el Frente de Izquierda y de los Trabajadores.

Por eso, más allá de hasta dónde haya sido espontáneo o con intervención de corrientes políticas, no sorprende la movilización de anoche en Plaza de Mayo. El vacío provocado por la ausencia de los sindicatos como factor de protesta activo, posiblemente sea cubierto por algún tiempo por manifestaciones "ciudadanas" de este tipo. 

Pero es probable que a medida que nos acerquemos a mitad de año, se vaya constituyendo un "momento bisagra", por el impacto de la recesión, la licuación del poder adquisitivo del salario con aumentos a la baja y en el marco de los aumentos de tarifas, el descontento por despidos y suspensiones, entre otros elementos y se creen condiciones para una lucha más generalizada de la clase trabajadora.

lunes, 22 de febrero de 2016

Macri y Bullrich: en la senda del liberalismo oligárquico


  
Artículo 32 Principio o derecho de petición 

El derecho de presentar peticiones a los depositarios de la autoridad pública no puede, en ningún caso, ser prohibido, suspendido o limitado. 

Artículo 33 Principio de la Resistencia 

La resistencia a la opresión es la consecuencia de los otros derechos del hombre. 

Artículo 34 Principio de Opresión contra uno es opresión contra todos 

Existe opresión contra el cuerpo social cuando uno solo de sus miembros es oprimido. Hay opresión contra cada miembro cuando el cuerpo social es oprimido. 

Artículo 35 Principio de Insurrección 

Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo la insurrección es para el pueblo,y para cada porción del pueblo, el más sagrado de sus derechos y el más indispensable de sus deberes.

Esos son los últimos artículos de un documento fundacional de la democracia (burguesa) moderna: La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1793. 

Su sola mención demuestra que lejos están los "republicanos" del PRO y Cambiemos (sic) de las ideas que dieron origen a la democracia con que los actuales gobernantes se llenan la boca. 

Por el contrario, la primacía del orden por sobre el derecho de peticionar ha sido la piedra de toque de todos los gobiernos reaccionarios y antidemocráticos. 

Y el control de la calle ha sido un objetivo constante del Estado moderno (burgués), desde que la propia burguesía decidió desandar su tradición "republicana" en aras el orden y la ganancia capitalista, en especial desde el surgimiento del movimiento obrero como actor diferenciado del "pueblo" (de 1848 en adelante), cayendo en los brazos del bonapartismo.


Marshall Berman explica cómo los grandes boulevares de París ideados por Georges-Eugène Haussmann bajo el gobierno de Napoleón III, además de los beneficios al comercio y el fluir de los carruajes "crearían corredores anchos y largos por los que las tropas y la artillería podrían desplazarse efectivamente contra las futuras barricadas e insurrecciones populares" (Berman, M.  Todo lo sólido se desvanece en el aire. Siglo XXI, Bs. As. 1989, pág. 150).

El liberalismo oligárquico argentino mantuvo viva la tradición bonapartista, no sólo imitando los boulevares (Av. de Mayo en Buenos Aires) sino especialmente persiguiendo y reprimiendo todas las manifestaciones que amenazaban el "orden" desde las huelgas del Centenario en adelante (en realidad desde antes, pero la precisión queda para los historiadores). 

En esta tradición bonapartista-oligárquica abreva la ideología de Cambiemos, por más globos amarillos que le pongan, los cuales dicho sea de paso están cada vez más pálidos ante la inflación, el aumento de tarifas y otras "medidas populares" del gobierno. La "nueva derecha" es más vieja que la escarapela. 

El Protocolo de seguridad contra las protestas sociales que el gobierno pretende implementar está perfectamente a tono con este espíritu autoritario y oligárquico. Aunque no fue un invento exclusivo de este gobierno. 

Recordemos que la única vez que los diputados del PRO aplaudieron a rabiar a Cristina Fernández de Kirchner fue cuando anunció una política similar contra los piquetes, que finalmente no pudo implementar de conjunto, aunque Sergio Berni hizo varios "ejercicios" contra la lucha de los obreros de Lear, sus familias y los entonces diputados del PTS en el Frente de Izquierda, Nicolás del Caño y Christian Castillo. 

El gobierno de Macri intenta con esta medida terminar de revertir lo que queda de la herencia del 2001. Se apoya en una campaña constante de los medios de comunicación contra los piquetes y medidas de acción directa. Pero puede estar actuando por fuera de las relaciones de fuerzas que generaron esos acontecimientos así como la recomposición de la fuerza social de la clase obrera y sus experiencias de lucha recientes. Depende de la respuesta de los trabajadores y el pueblo hacerla pesar. 

No hace falta ser "socialista" ni "marxista" para oponerse a este Protocolo nefasto. Todos aquellos y aquellas que se consideran democráticos, deberían sumarse al repudio a este Protocolo que impulsa el Frente de Izquierda en todo el país y manifestarnos masivamente el 24 de febrero y todas las veces que sea necesario para impedir su aplicación. 

lunes, 21 de diciembre de 2015

Macri in der Regierung, Bosse an der Macht

 

Wenige Tage nach der zweiten Runde der argentinischen Präsidentschaftswahlen kündigte der neu gewählte Präsident Mauricio Macri einen „Kriegsplan“ an. Das Tempo der darin enthaltenen Maßnahmen ist noch unbekannt, deren Tiefe jedoch ist wohlverstanden. Um diesen Plan voranzutreiben, suchte er Personal, das zu seinen Ambitionen passt: Manager*innen und Chef*innen haben ihren Platz in seinem neuen Kabinett gefunden.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Mauricio Macri: discurso poshegemónico y nuevo “cesarismo”



El kirchnerismo fue, a su manera, “laclausiano”. Frente a una “multitud” que se había expresado en 2001 (bloque social heterogéneo en un contexto de retroceso y debilidad estructural de la clase obrera), buscó recomponer la autoridad del Estado, al mismo tiempo que moldear un sujeto colectivo que a medida que se retiraba de las calles se identificaba como el “pueblo”, en los marcos del acceso al consumo y de un discurso que desde arriba se proponía como supuesto articulador de las demandas insatisfechas.

El nuevo presidente sale a evangelizar con la Biblia opuesta: No hay que confrontar, hay que dialogar, tenemos que unirnos todos, te lo digo a Vos. Un discurso que hace de la “desideologización” la clave de su propia marca ideológica.

El libro de John Beasley-Murray Poshegemonía. Teoría política y América Latina, publicado en 2010 por la editorial Paidós, ofrece algunas claves para comprenderlo.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Macri in Government, Bosses in Power




This is a shorter and adapted version of an article originally published in Ideas de Izquierda.

We present an analysis of the shift that lead to the triumph of the coalition "Cambiemos," (change) (PRO - UCR- DC), the role of the main political forces and of the union leaderships. We also explore the contradictory characteristics of the vote and we propose some strategic hypotheses for the labor movement and the left.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Macri al gobierno, los dueños al poder (Ideas de Izquierda N° 26)

Tapa26

A pocos días de su triunfo en la segunda vuelta de la elección presidencial, Mauricio Macri anunció un verdadero “plan de guerra” con medidas de ajuste de las que solo se desconoce el ritmo, pero no la profundidad. Para llevar adelante esta hoja de ruta eligió un personal político acorde: gerentes y CEO de multinacionales y de la “patria sojera” ocuparán sus puestos en el nuevo gabinete a partir del 10 de diciembre.

En este artículo realizamos una primera lectura del giro copernicano que significó el triunfo de la coalición Cambiemos (PRO-UCR-CC), cómo quedan ubicadas las principales fuerzas políticas del país, la dirigencia sindical, las características contradictorias del voto, y planteamos algunas hipótesis estratégicas para el movimiento obrero y la izquierda.

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martes, 11 de marzo de 2014

The Macri Moment


Cristina Fernández asume el discurso "PRO" sobre cortes y piquetes y es aplaudida a rabiar por la bancada macrista. La "justicia" le hace un guiño a Macri con la causa del espionaje en la C.A.B.A. Elisa Carrió dice "quiero un frente lo más amplio posible para salvar la república". Macri parece el "centro" hacia el que tiende la política de nuestro país (oprimido por el imperialismo, pero generoso....)

Dicho sea de paso, como aunque Macri llegara a ganar las PASO en una delirante (o no) interna PRO/UNEN después le debería ganar al peronismo, parecería que va a tener que contentarse con la "batalla cultural"...

The Macri Moment, es el resultado de diez años de kirchnerismo (y astucia de la razón peronista...). Habiéndose liquidado las condiciones de la agenda "progresista" de antaño, la "restricción externa" se combate con ajuste a los salarios, enfriamiento del consumo, palos para los díscolos y reivindicación de las escandalosas condenas a los obreros de Las Heras.

Metáfora posible de la derechización del conjunto de los agrupamientos políticos patronales, The Macri Moment, sería una combinación entre el "momento" en el sentido de Hegel (plano de la realidad que es parte de un conjunto de relaciones, aunque no necesariamente en orden temporal convencional) y el "momento" en el sentido de la coyuntura. 

Frente al componente "Triple A" del peronismo, hay un desprendimiento, que va desde la JP Lealtad al Frepaso, con las necesarias dosis de ex PC, que es la contracara complementaria de la famosa "derecha peronista": unos dicen que como "los sindicatos son de Perón", hay que matar a todos los zurdos. Los otros, que los "negros organizados en sindicatos" impiden la gobernabilidad del progresismo con sus reclamos "desubicados", por lo que hay que matar a todos los zurdos, pero sin decirlo. Ambas corrientes llegan a la misma conclusión por distintos caminos. 

Los demonios de este frepasismo rabioso (que termina en macrismo, como Weretilneck en Río Negro) son los que desató CFK cuando rompió con Moyano, como expresión distorsionada de su ruptura con el movimiento obrero; y terminaron de ocupar por completo el discurso presidencial el 1º de Marzo. 

Sin embargo, no obstante su "frepasismo" ideológico, lo cierto es que el giro presidencial sería insostenible sin el principal pilar del régimen político argentino: la burocracia sindical peronista. Como en el best seller de John Grisham Tiempo de Matar, en que los rubios del Ku Klux Klan se ponen bajo la custodia de un sherif negro al que odian, pero los protege de una multitud a la que odian más,  el gobierno sostiene su política de ajuste, gracias a la moderación extrema de la burocracia, que hoy está jugando, como dirección del movimiento obrero, el rol más pérfido de todo el "ciclo kirchnerista".

En ese sentido, The Macri Moment, es al mismo tiempo, pero en distintos planos, un "momento" estratégico y pasajero. Estratégico porque indica que todo el régimen político va hacia la centroderecha (sin excluir una "radicalización", endureciendo toda la política represiva más aún de lo que ya lo están haciendo), pasajero, porque los grandes problemas que están en juego, no se definen en la coyuntura ni con medias tintas. 

En este sentido, señor/señora, cualquiera que le ofrezca una "centroderecha moderna y descafeinada" para los años venideros (empezando por el actual oficialismo), no solamente le está robando: se está preparando para meterlo preso.