miércoles, 7 de septiembre de 2011

Sobre el FIT, amplitud política y profundidad estratégica (por Fernando Rosso y JDM)


En este post los compañeros Petruccelli y Aiziczon trazan algunos elementos de balance de las primarias que coinciden en líneas generales con otros análisis similares que escribimos en su momento y plantean algunas consideraciones sobre las perspectivas del FIT, que son útiles para debatir.

Lo central que proponen para fortalecer al FIT sería la propuesta de constituir una "izquierda amplia" (concepto planteado de una manera un tanto indeterminada) prestando atención a la izquierda independiente que apoyó al FIT, a pesar de tener diferencias con las organizaciones que la componen. Sin duda que es un proceso muy positivo que se haya nucleado alrededor del FIT un amplio espectro de compañeros y compañeras que coinciden en una perspectiva anticapitalista, incluso aunque tengamos diferencias respecto de las vías revolucionarias para hacerla efectiva.

El diálogo que se ha abierto desde este punto de vista es muy productivo y se ha expresado en la Asamblea de intelectuales, así como en muchas intervenciones realizadas en el blog del IPS, en actividades como el Foro contra la proscripción a la izquierda en Neuquén, entre otras.

Sin embargo, en el post de los compañeros la experiencia del FIT es vista como esencialmente electoral y su proyección estructural se reduce en palabras de ellos mismos a Salta y Neuquén, donde la izquierda tiene una inserción "indiscutible y valiosa". Toman como referencia los fenómenos internacionales de lucha de clases, pero no toman en consideración los elementos de recomposición del movimiento obrero que existen en nuestro país y que tienen que ver con el sindicalismo de base, que a su vez ha jugado un papel en la ligazón entre la campaña del FIT y los apoyos conseguidos en el movimiento obrero de las principales concentraciones fabriles del país, como las fábricas de Zona Norte del GBA o incluso experiencias como las de Jujuy que expresan sectores de la clase trabajadora precarizados y sin acceso a derechos básicos que asumen luchas durísimas.

Entonces, sin perder de vista la "amplitud", que consideramos algo conquistado de lo que no estamos dispuestos a retroceder, nuestra apuesta es a la "profundidad" en tanto lo que puede permitir trascender los éxitos relativos o los fracasos electorales eventuales es la consolidación de una fuerte corriente de izquierda clasista en el movimiento obrero, como un paso hacia la construcción de lo que popularmente llamamos una “izquierda de los trabajadores”, que para nosotros debe tomar la forma de un partido revolucionario.

De las “izquierdas amplias”, la experiencia del Nuevo Partido Anticapitalista en Francia, fue una de las más destacadas, con sumatoria de movimientos sociales, pero desligada del movimiento obrero y borrando los límites entre reformistas y revolucionarios de su programa, presuntamente porque eran diferencias “bizantinas” y pasadas de moda. Así en el año 2003 la vieja LCR francesa eliminó de su programa la lucha por la “dictadura del proletariado”, un par de años más tarde con algunos éxitos electorales lanzó el NPA, conquistó una figura muy conocida y referente de jóvenes y trabajadores (Olivier Bensancenot). Sin embargo en el año 2010, ante la enorme lucha de trabajadores y estudiantes contra las reformas de las jubilaciones, cumplió un rol tendiente a nulo. Consecuentemente entró en una grave crisis, perdió miles de militantes y su último congreso profundizó su parálisis estratégica, divididos entre quienes pretenden ir a un frente con la izquierda reformista, quienes quieren mantener un NPA “de los orígenes” y los que pelean porque se convierta en un partido obrero revolucionario, basado en la lucha de clases. Entre estos últimos se encuentran nuestros compañeros, que batallaron en el congreso como “Plataforma 4” y hoy constituyeron la Corriente Comunista Revolucionaria, una de las pocas que tiene a dirigentes obreros industriales entre sus principales referentes ¿Cómo se explica que un partido de izquierda, cuando se produce un movimiento que algunos catalogaron como el más grande desde el 68, entre en una crisis y parálisis y no pueda intervenir en los acontecimientos? Nuestra corriente criticó la deriva teórica y política de la vieja LCR y el NPA , en discusiones que se podrían haber calificado de “lucha interna incomprensible”, sin embargo el programa y la estrategia de una “izquierda anticapitalista amplia”, llevó a una nueva frustración y se demostró insuficiente (la misma suerte corrieron otras “izquierdas amplias” como Die Linke en Alemania, la coalición RESPECT en Inglaterra, el PSOL brasilero o la misma “Nueva Izquierda” argentina, que terminó directamente en la centroizquierda fracasada, como bien señalan los compañeros)

A diferencia de Petruccelli y Aiziczon, sectores de la “izquierda independiente” argentina, evitaron tomar posición política respecto del FIT, como con la declaración que elaboraron para las últimas elecciones de capital, donde llamaron a votar “contra Macri”, es decir no entraron en ningún debate “incomprensible” (no entraron en ningún debate en realidad), porque directamente se pronunciaron por el voto a Filmus, Pino …y el FIT. Con la lógica del “mal menor” (un vicio común a mucha “izquierda independiente”), que como bien afirma Bensaid, muchas veces en la historia fue el “camino más corto hacia el mal mayor”.

La deriva hacia un “grado cero de la estrategia” ante los presuntos “fracasos” de las grandes estrategias revolucionarias del siglo XX, llevó a gran parte de izquierda la carencia o negación total de la estrategia, en pos de apuestas mínimas y éxitos inmediatos, lo que implicó caer rápidamente en una adaptación a las condiciones de la derrota y por esa vía a la estrategia del enemigo.

Es por esto que, partiendo del espacio común conquistado, que es hegemonizado por fuerzas que reivindican el trotskismo, pero aglutina compañeros con otras posiciones, vemos imprescindible profundizar el debate estratégico respecto de qué es lo que hay que construir, partiendo de la posición conquistada con el FIT. Sin duda que mientras más "electoral" en sentido exclusivo sea la construcción del FIT, más inofensiva va a ser frente a la clase dominante y su estado. En este sentido venimos orientando distintas reflexiones y nuestra propia práctica política. La bancada obrera de Neuquén se estrenó viajando a Las Heras para llevar solidaridad a los compañeros petroleros perseguidos.

Más que suspender la crítica y el debate, en pos del principio de la unidad electoral (incluso entre las propias fuerzas que integran el frente), unidad que pelearemos por mantener y aumentar, nuestro llamado es a retomar las grandes discusiones, no solo programáticas, sino también de práctica política y sobre todo de estrategia de lucha por el socialismo.