martes, 20 de septiembre de 2011

Qué es el mar

Mi hermana Daniela me regaló "Poesía Civil" (Bahía Blanca 2010) de Sergio Raimondi en uno de mis viajes a Bs As el año pasado. El autor nos informa que "escritos en su gran mayoría entre fines de 1999 y mediados de 2001, estos poemas son contemporáneos de las modificaciones económicas, políticas y sociales consolidadas durante las dos presidencias consecutivas de Carlos Menem y la hegemonía de la convertibilidad". Copio de esos poemas uno que lleva el nombre de este post y dice: 

El Barrido de una red de arrastre a lo largo del lecho,
mallas de apertura máxima, en el tanque setecientos mil
litros de gas-oil, en la bodega bolsas de papa y cebolla
jornada de treinta y cinco horas, sueño de cuatro, café,
acuerdos pactados en oficinas de Bruselas, crecimiento
del calamar illex en relación a la temperatura del agua
y las firmas de aprobación de la Corte Suprema, circuito
de canales de acero inoxidable por donde el pescado cae, 
abadejo, hubbsi, transferencias de permiso amparadas
por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca; ahí:
atraviesa el fresquero la línea imaginaria del paralelo, va
tras una mancha en la pantalla del equipo de detección,
ignorante el cardumen de la noción de millas o charteo,
de las estadísticas del INIDEP o el desfasaje
entre jornal y costo de vida desde el año mil novecientos
noventa y dos, filet de merluza de cola, el SOMU y pez rata, 
cartas de crédito adulteradas, lámparas y asiático pabellón,
irrupción de brotes de aftosa en rodeos británicos, hoki, 
retorno a los más hondo de toneladas de pota muerta
ante la aparición de langostino (valor cinco veces mayor),
infraestructura de almacenamiento y frío, caladero, eso.

Fabián Casas dice en los últimos tres versos del poema "Una oportunidad" (El Salmón, 1995): 

Ahora mirás el mar, pero no decís nada
ya se han dicho muchas cosas 
sobre ese montón de agua.

Raimondi le dio otra salida a la incoveniencia de las reflexiones trilladas sobre el mar, que es distinta aunque no se contrapone con la de Casas. 

Puso de relieve la dictadura de la ley del valor que transformó en una relación social a ese "montón de agua".