viernes, 11 de noviembre de 2011

Viernes

Mirando hacia atrás la semana, parece que no hubiese tenido comienzo y no se sabe si tendrá fin. Antes de prender la máquina, el monitor me muestra una cabeza rapada pero llena de canas. Conclusiones que sacamos con el Seba: no sabemos bien por qué, pero el paso del tiempo está liquidando la distinción clásica entre buenas y malas rachas. Ahora, solamente hablamos de buenos o malos días.  Y despedimos familiares, amigos y compañeros que se van con el Barquero.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Fiera: A izar las velas, enderezar la nave y darle para adelante. La solución a estas pequeñas rachas negativas puede estar en estirar el disfrute de pequeñas grandes cosas que pueden cambiar la percepción de lo que se vivió en el día: digase un mate con amigos, la lectura de un libro, la degustación de un buen vinito, o inclusive las risueñas pero contundentes palabras de rechazo de una joven mujer ante la ilusa propuesta tendiente a convertir una ocasional relación sexual en un vínculo sentimental más serio... obviamente que las incluya. Saludos cordiales, nos vemos el jueves esperemos que con un materia más (o menos según desde donde se lo mire)

JDM dijo...

Ja! Qué hacés, "Musa inspiradora". Es bueno que seas tan optimista, a pesar de esa gravedad propia de los obispos de la "Iglesia Zaffaroniana". Si no te la pasaras estudiando para la facultad, capaz la ilusa propuesta tendría otra cabida...
Suerte con el examen.