jueves, 9 de agosto de 2012

F.C. divaga sobre un trastorno

Leo en Boedo (todos los poemas), publicado por Eloísa Cartonera en 2010, un poema de Fabián Casas que, aunque la generación mía es posterior y no escuchamos Zeppelin en un winco, igualmente hace a la experiencia de todo aquel que haya transitado sus años felices (y no tanto) en el barrio de Boedo. Lleva por título el de este post,  y dice así: 

Marcel, prestame tu resaltador
quiero que quedemos fosforescentes
en las páginas de aquel verano:

Pies descalzos sobre la vereda
el winco al mango con Led Zeppelin
y las cosas quietas en la felicidad de su condición.

Pero lo que no avanza retrocede.
Donde estaba la peluquería
pusieron una casa de quiniela
para volver a poner ahora
una peluquería, Marcel.

Me mojo el dedo con saliva 
y levanto las cenizas que quedaron:
El tano Fuzzaro haciendo willis con la moto,
la chica que una tarde me inclinó la cancha
y la voz de Roli, el stalker de Boedo.

(Oda, 2003)