miércoles, 6 de abril de 2011
Sobre marxismo (estratégico) y filosofía
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Trotskismo, militancia y kirchnerismo
martes, 26 de octubre de 2010
Elogio de Mariano Ferreyra
viernes, 30 de julio de 2010
En el campo de juego
Era una guerra de movimiento. El Peruano, cuyo nombre olvidé a fuerza de aplicarle el correspondiente apodo xenófobo, se defendía como un gato panza arriba. En realidad yo, que era más chico, me defendía de él, hasta que en un momento logré penetrar su territorio.Con una gambeta lo dejé en el piso, lugar desde el cual me aplicó dos o tres de esos puntinazos reglamentarios a las canillas. No sirvió. La pelota pasó igual la línea de gol. Ese día había ganado.
Escenas como esa habían poblado mi infancia infinidad de veces. La plaza transformada en un campamento futbolístico por el piberío del barrio, que había ido secando y transformando en tierra el pasto. La coexistencia pacífica con ciertos integrantes de la hinchada de San Lorenzo, o que decían serlo para darse aires de gente con aguante; las peleas en que perdía mucho más de lo que ganaba, los escalamientos que llevaban a las terrazas de las señoras viejas del barrio, con el solo objetivo de recuperar la pelota.
La nuestra era una particular versión del juego, porque la cancha principal de la plaza era una pista de patinaje, en la cual con ayuda de algún adulto habíamos pintado el centro, las esquinas del corner, las áreas y dos pequeños arcos. Ninguno de nosotros entendía para qué habían puesto una pista de patinaje en una plaza en la cual había diez pibes por cada mujer, dado que la noble actividad de desplazarse sobre ocho rueditas no resultaba muy de varón a nuestro rudimentario entender…
Jugábamos con un arco bajito, de uno por uno y medio más o menos y sin arquero. Sacábamos el lateral con la mano, aunque a veces venían de otros barrios y lo sacaban con el pie, ante lo cual explicábamos la forma correcta de jugar en nuestra pista devenida campo de juego. Era la única cancha con baranda del mundo. A veces venían algunos que preguntaban si era papi o babi fútbol, lo cual era respondido con la famosa cita de Baruch de Spinoza: ¿De qué estás hablando, Willis?
El barrio siempre contuvo todas las sensibilidades: estaban los que iban a misa con sus padres, aquellos cuyos padres votaban a Zamora, quien para terror de mi vieja, que revistaba en las filas de aquellos, era “trotskista”, los hijos del camionero, del colectivero, del taxista, del que no se sabía de qué vivía, un hijo de cantante de ópera y anestesista que tenía el cielo ganado por adelantado, los coreanos que decían que en Corea la edad se computaba distinto porque pasaban dos años en la panza de sus madres (¡con razón se habla de la paciencia oriental!). Todos, sí, disfrutábamos recorrer las calles en verano con un balde lleno de agua y bombitas para el festejo del carnaval al que sometíamos ingenua pero cruelmente a algunas damas muy poco interesadas en el intercambio de agua por insultos.
De todos modos, esta actitud no podía encuadrarse estrictamente en un comportamiento hostil hacia el género femenino. Los del otro edificio, por ejemplo, a quienes asignábamos el poco reconfortante y muy ochentoso mote de “los conchetos”, fueran hombres o mujeres, recibían agua de la zanja a cambio de sus bombitas. Cuando se nos terminaba la munición, llenábamos nuevamente la botella en la breve correntada que acompañaba al cordón de la vereda y volvíamos a la carga. En realidad todas estas son secuencias que ocurrieron en tiempos diferentes, pero dejan claro el concepto, si se puede usar el término, de lo que éramos, queríamos y hacíamos.
La semana pasada estuve parado un buen rato, bajo la llovizna, en la misma pista devenida cancha y me acordé de estas cosas y muchas más. Mientras la malvinera contenía el ataque débil pero persistente del agua, observé el territorio en el que había transitado una significativa parte de mi vida. Había entrado por primera vez a esa plaza hace más de 20 años. Como símbolo de la política que nos dejó el turco y sus epígonos, ya no había bebederos ¿A quién se le ocurre que en un lugar para correr hasta quedar deshidratado no haya bebederos? Si se lo mira bien, el detalle es de una crueldad espantosa. Una escena de neoliberalismo explícito.
La plaza estaba prolijamente pintada de azulgrana, sólo interrumpido por leyendas que rezaban “No al polideportivo, Fuera CASLA”. Este principio de desgarramiento entre el barrio y el club no me afecta, primero porque ahora no me interesa especialmente el fútbol y segundo porque entiendo que a esa identidad de barrio y club no hay con qué darle: la amalgama entre Boedo y San Lorenzo no puede deshacerse por tal o cual dirigencia circunstancial o por la pésima idea de cerrar una plaza y abrir un polideportivo, que por otra parte, ya la escuché varias veces cuando era pibe.
De última, si cierran la plaza, siempre está el pasillo de mi propia casa, que más de una vez se transformó en un arco a arco entre mi viejo y yo. Daría lo que no tengo por ver a mi viejo pateando una pelota nuevamente.
miércoles, 14 de octubre de 2009
Importante acción de solidaridad con la lucha de Terrabusi en el puente carretero

Esta tarde se realizó una importante acción de solidaridad con la lucha de los obreros y obreras de Terrabusi-Kraft. El Sindicato Ceramista, el CeProDH, organizaciones estudiantiles, elSindicato de Televisión, la CCC, el PTS, entre otras organizaciones que componen la multisectorial en solidaridad con la lucha de Terrabusi, junto con trabajadores de base de los gremios docentes y estatales, levantaron las barreras de los peajes y cortaron durante dos horas una parte de los carriles del puente que une Neuquén con Cipolletti, difundiendo este importante conflicto entre la comunidad del Alto Valle.
Aunque faltaba poco para el partido de la selección argentina con Uruguay y la gente
estaba apurada por llegar a su casa, recibimos muestras de apoyo y simpatía por este conflicto que se ha vuelto una verdadera causa nacional.
La actual lucha de los obreros y obreras de Kraft -Terrabusi lleva dos meses. En ese lapso enfrentaron las maniobras de una de las más poderosas multinacionales yanquis, el gobierno y la burocracia sindical. Con organización y lucha, le vienen parando la mano a esta empresa que quiere violar todos los derechos de los trabajadores y ganándose la simpatía de amplias capas de la población.
Por eso, una vez más en Neuquén nos hemos manifestado en su apoyo. Llamamos a todas las organizaciones a redoblar esfuerzos para que esta lucha triunfe.
Neuquén y alto Valle
viernes, 25 de septiembre de 2009
¡No al desalojo en Kraft-Terrabusi!Todos a la marcha
Un centenar de compañeros y compañeros de diversas organizaciones, entre ellas el sindicato ceramista, el centro de Estudiantes de Bellas Artes, y organizaciones políticas y sociales nos manifestamos esta mañana en la cuidad de Neuquén en repudio a la política del gobierno nacional de militarizar la planta de Kraft-Terrabusi en Pacheco, Provincia de Buenos Aires. Los trabajadores y trabajadoras de esa fábrica vienen llevando adelante una lucha contra 160 despidos hace más e un mes, con el apoyo y participación activa de todos los trabajadores.
La empresa Kraft, propiedad del multimillonario norteamericano Warren Buffet, violó en reiteradas oportunidades la conciliación obligatoria y reclama el desalojo de la planta. El ministro Aníbal Fernándes, a tono con el pedido de la empresa, declaró en los medio nacionales que “esto tiene que tener un fin”.
Ante esta situación, nos manifestamos esta mañana en la sede regional del Ministerio de Trabajo de Nación y convocamos a movilizarnos nuevamente junto a la multisectorial de apoyo a la lucha de Terrabusi este viernes 25 de septiembre a las 18 hs en el Monumento a San Martín.
PTS
Partido de los Trabajadores Socialistas
Diagonal 9 de julio 38 -Neuquén Tel. 447-1269
www.pts.org.ar
Graciela Frañol, (0299) 155 292 522
viernes, 7 de agosto de 2009

A raíz del golpe de Estado en Honduras
Teatro de operaciones
Por Darío Martini.
Profesor en historia
Atada a las políticas dictaminadas por Washington desde hace décadas, arrasada por el huracán Mitch en 1998 del cual nunca se pudo recuperar completamente, con una economía profundamente agraria dependiente de las exportaciones de sus productos primarios y de las remesas que envía la diáspora que vive y trabaja en el extranjero, Honduras es hoy el escenario del primer golpe de Estado del siglo XXI en Latinoamérica.
Durante las primeras décadas del siglo XX y junto con Nicaragua, Guatemala y El Salvador; este país recibía por parte de sus explotadores yanquis el calificativo de “república bananera”. Dos grandes compañías dirigían la vida política y militar del país. La “United Fruit Company” y la “Cuyamel”. La Cuyamel apoyaba a los liberales y la United a los nacionalistas.
Y es que difícilmente podríamos encontrar una burguesía nacional tan débil y servil a los intereses norteamericanos como la de Honduras. Ejemplo de esto es que en 1981 y frente a la revolución Nicaragüense triunfante, EE.UU. ordenó un recambio democrático. Sin embargo una fracción de la clase dominante se opuso proponiendo directamente la anexión de Honduras a la potencia del norte como estado libre asociado, sin voz ni voto.
Históricamente hospitalaria de los genocidas argentinos, EE.UU. le sigue autorizando cientos de millones de dólares en ayuda militar y económica. Mientras; el cincuenta por ciento de su población, (3.7 millones de personas) está por debajo de la línea de pobreza. Se estima que 1.2 millones de personas están desempleadas, (fermento social para las redes clandestinas internacionales de pandillas o “Maras”) sosteniendo una increíble cifra de 27.9% de desocupación. Miles de hondureños son la principal mano de obra junto con los filipinos y ceilandeses en los cruceros internacionales, famosos por sus atropellos laborales.
Desde Honduras se organizaron la invasiones contra el gobierno reformista en la Guatemala de Jacobo Arbenz en 1954 y de Bahía Cochinos en Cuba en 1961, (como así también misiones de sabotaje) los escuadrones de la muerte en el Salvador a principios de los ochenta y los bombardeos a ese país desde la base norteamericana de Soto Cano, formalmente establecida en su territorio en plena ofensiva de la “Contra” Nicaragüense.
La estrategia del golpe de Estado que se perpetró a fines de junio en Honduras procede directamente de la elite estadounidense, principalmente de sus sectores más derechistas y del influyente lobby “gusano” instalado en Miami desde 1959, con personajes como John Negroponte detrás de escena, agente de la C.I.A. en Vietnam, principal organizador de la contra nicaragüense y actual jefe del Concejo Nacional de Inteligencia (una especie de súper agencia de inteligencia fundada por George W Bush en 2005). A estos se le suman las multinacionales del banano, el tabaco, la minería, las maquilas; la explotación de la madera, el camarón, la piña, el turismo y otras industrias. El frente ideológico del golpe lo han constituido las jerarquías católicas y evangélicas, (propietarias de medios de comunicación y centros educativos privados) los dueños de los medios de comunicación más poderosos del país, y muchos intelectuales que se han puesto al servicio del régimen y las fuerzas represivas del Estado. La derecha latinoamericana ya tomó apuntes de lo que ocurre en Honduras, y frente a estos sucesos, personajes como Alan García en Perú y Álvaro Uribe en Colombia se envalentonan.
EE.UU es el único país que no retiró a su embajador de Honduras. En el senado norteamericano, (donde tiene mayoría la nueva administración demócrata de Obama) se debate entre la posición de la derecha republicana y una parte del partido demócrata que quieren aceptar la nueva situación de golpe de Estado “legal”, y otra (Obama-Hilary Clinton) que intentan negociar con los golpistas obligándolos a una transición pactada con el llamado a elecciones, (mediante tibias sanciones económicas y diplomáticas) a través de la mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias.
Washington ya escogió a Arias para acabar de darle el jaque mate a la Revolución Sandinista en la década de 1980. En su propio país, este señor firmó un Tratado de Libre Comercio con EE.UU que no se ha concretado aún por la férrea oposición de las masas populares.
Mientras el tiempo pasa, en Honduras crece el número de muertos y desaparecidos. Solo la acción de los trabajadores y manifestantes hondureños es lo que aún mantiene la esperanza de derrotar el golpe y castigar a todos sus responsables. Es necesario impulsar la más amplia movilización y solidaridad internacional para con los mismos.
miércoles, 15 de julio de 2009
Postales de la Crisis

Obama y la escalada guerrerista
"Hacía mucho tiempo que no me divertía tanto", dijo hoy Barack Obama. El presidente estadounidense, fanático de los medias blancas de Chicago, se dio el gusto de lanzar la bola inaugural del juego de las estrellas de béisbol. Obama no se detuvo ahí, de hecho se alojó en la cabina de los relatores de la FOX, oficiando de comentarista del juego[1].
El presidente de EE.UU también se está divirtiendo en otro terreno; la guerra.
En Afganistán, puso a rodar la más grande operación aerotransportada jamás realizada por los marines luego de la Guerra de Vietnam. Obama ha más que duplicado el número de fuerzas militares estadounidenses que han pasado de 32.000 a 68.000 y siguen sumando. En lo que va del mes de julio, han muerto 46 soldados de la coalición, entre ellos 24 norteamericanos[2].
Esta semana ha sido especialmente trágica para la coalición internacional en Afganistán. Dos marines estadounidenses murieron al estallar varias bombas de la insurgencia a su paso por una carretera de la provincia de Helmand. El lunes, habían fallecido otros siete militares. Sus aliados británicos han perdido 15 hombres en diez días. Ocho murieron en el espacio de 24 horas, entre el viernes y el sábado. Tres de ellos tenían sólo 18 años. Se acercan las elecciones en ese país y la ofensiva no se debe detener.
Según James Petras; ‘la puesta en escena’ de elecciones fijas entre candidatos que son clientes certificados por Estados Unidos es la norma en Iraq y Afganistán, donde la presencia de tropas estadounidenses garantiza una victoria colonial, en Irán y Honduras Washington recurre a operaciones encubiertas para desestabilizar o derrocar a los presidentes en ejercicio[3].
Lejos de cumplir con sus promesas de campaña, Obama redobla la apuesta guerrerista de su predecesor, George W. Bush. Esto no es nada nuevo en la historia de los Estados Unidos.
En 1963, Lyndon B. Johnson asumió la presidencia luego del asesinato de Kennedy. La primera campaña nacional contra la guerra en Vietnam tomó forma durante su campaña de reelección, en oposición al candidato republicano Barry Goldwater. Johnson, (que finalmente obtendría la presidencia con el 61 por ciento de los votos) había prometido terminar con la guerra, declarando; “nunca enviaré a muchachos norteamericanos a hacer el trabajo que los muchachos asiáticos deben hacer”[4].
EE.UU profundizó la guerra en Indochina, cuestión que disparó proporcionalmente la bronca contra el gobierno y que puso al movimiento contra la guerra de Vietnam en el mapa de las grandes rebeliones del último gran ascenso de masas de fines de los sesentas y principios de los setentas. En un acto contra la guerra frente al capitolio, un veterano señalo el edificio pronunciando estas palabras; “No queremos pelear más, pero si tenemos que pelear otra vez, será para apoderarnos de esos escalones”[5].
Hacia el final de su mandato, en 1968, Johnson tuvo que renunciar, (ya en plena campaña) a su nueva candidatura, mientras el movimiento contra la guerra coreaba las consignas del mayo francés.
Hoy las voces contra la guerra en medio oriente se sienten cada vez más. Obama tiene que enfrentar cifras de dos dígitos en la desocupación, las mayores quiebras de la historia, un aumento de la polarización social en el terreno domestico y fuertes presiones de la derecha republicana. Mientras tanto, y pese a todas las críticas y advertencias, la operación de “salida estratégica”[6] de Afganistán sigue en pié.
[1]“Obama estuvo en el Juego de las Estrellas de béisbol” En: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1150783
[2] US Marines killed in Afghan bomb blasts En: http://wollongong.iprime.com.au/index.php/news/national-news/us-marines-killed-in-afghan-bomb-blasts,8446641#Scene_1
[3] James Petras; La estrategia de retroceso de Obama. Honduras, Irán, Pakistán, Afganistán (y el efecto boomerang). (14/07/2009). En: http://www.lahaine.org/index.php?blog=3&p=39126.
[4] Franklin, Bruce; Vietnam y las fantasías norteamericanas. Ed. Final Abierto. 2008. Pág.115.
[5] Ibíd. Pág.126.
[6] Jim Kuhnhenn; Obama looking for Afghanistan exit strategy (Associated Press July 15, 2009) En; http://www.gopusa.com/news/2009/july/0715_obama_afghan.shtml
miércoles, 8 de julio de 2009
Zanón, una experiencia de lucha obrera. Fernando Aiziczon, Buenos Aires, Herramienta-El Fracaso, 2009. 223 paginas.
Esteban Vedia* Serie Economía Marxista, 3ª entrega
Por Esteban Vedia