viernes, 16 de diciembre de 2011

Pase corto sobre Cristina, Moyano y la naturaleza ambivalente del peronismo

Los argentinos (incluidos los troskos y clasistas) nos reímos muchas veces de los yanquis y europeos que llegan al país preguntando "qué es el peronismo". 

Bueno, no sé si la generalización es muy científica. A mí por lo menos me dan bastante risa ... pero es la diferencia entre ser del barrio y ser de afuera...

Sin embargo, reconozco contra todo tercermundismo que la pregunta por el peronismo tiene que ver con su ejercicio, inédito en otros países, de la dominación política. En ese ejercicio, los muchachos han demostrado tener una notable capacidad de adaptación a las circunstancias y una también notable voluntad de poder, o en términos gramscianos (más cercanos al marxismo), de "espíritu estatal".

Creo que la escalada entre Cristina y Moyano, de la que anticipamos algunos elementos acá y comentaron en términos más concretos el Fer y Octavio acá y acá, aporta algunos elementos para pensar sobre este tema, o sea sobre el problema de la próxima configuración del peronismo que se preanuncia en estas escaramuzas y si este aparato resiliente y lleno de cicatrices, pero cuestionado a su vez, se la va a bancar. 

Más allá de la coyuntura, el enfrentamiento entre Cristina y Moyano expresa  la contradicción inherente a la doble naturaleza del peronismo: es a la vez "partido del orden" y "partido de la contención", defensor a ultranza del orden capitalista y promotor del único "reformismo posible" en suelo argento. 

Desde ya que como decía Hegel (que podría ser una especie de peronista o un gramsciano de derecha antes de la socialdemocracia y el peronismo) no se puede evitar el trabajo de lo negativo. O sea que en un país como la Argentina, salvo con dictadura militar, no se puede ser "partido del orden" sin ser un poco "partido de la contención" y viceversa (problema serio de los gobiernos radicales que se enteran de los conflictos por la televisión). El peso específico de cada polo y su predominancia respecto del otro (más contención que orden o al revés), depende de las relaciones de fuerzas más generales entre la clase trabajadora, la burguesía (anti) nacional y el imperialismo, como bien señalara Trotsky en sus conversas con los trotskistas yanquis y mexicanos. Pero si no lo hubiera dicho el Viejo, la historia ha mostrado que es así. Ejemplo a continuación:

La carnicería social infame llevada adelante por el menemismo hubiera sido imposible sin Reagan, Tatcher y Gorbachov, sin el neoliberalismo y la caída del Muro, que dieron la tónica de todo un período de retroceso de las conquistas obreras, conocido como de "restauración burguesa"

Cristina se puede proponer reeditar una suerte de "alianza menemista" con un sector de la burocracia sindical más dócil aún que Moyano, pero el movimiento obrero argentino, a diferencia de los años '90 e incluso del 2001, no ha sufrido derrotas categóricas en los últimos años (salvo procesos muy de vanguardia que no impactaron en la relación de fuerzas con las masas). O sea, que está difícil para el gobierno y la burguesía avanzar en toda la línea contra las condiciones de vida de los trabajadores sin un alto costo político que puede acelerar la crisis interna del peronismo. 

¿Cuánto de Pacto Social y cuánto de ataque más directo se propone Cristina? A nivel de masas, es pacto social, claramente en beneficio de los empresarios, como lo demuestran sin querer los propios K que plantean que los empresarios están ganando mucha guita y no da para el techo al salario; y a nivel de los sectores más organizados y de vanguardia es ataque directo como con la votación de la ley anti-terrorista

Tomando en cuenta estos elementos, es muy probable que durante el año que viene se terminen de definir los rasgos principales de la próxima fisonomía del peronismo y del régimen político más de conjunto. Las señales del gobierno son claras: el partido del orden primará sobre el partido de la contención. Por eso, la crisis con Moyano puede ser una cierta crisis con los sindicatos de conjunto, si para la burocracia se hace muy insostenible la aplicación de la línea política oficial en la base y empiezan a brotar zurdos y troskos como hongos. 

Y ahí los quiero ver...