martes, 7 de abril de 2015

Gramsci y la revolución permanente (segunda parte)

En este post hacíamos referencia a una lectura de Alvaro Bianchi (O Laboratório de Gramsci - Filosofía, História E Política, Campinas, Alameda Editorial, 2008), que sostenía que "A partir de mayo de 1932, Gramsci parece no insistir en la identidad de guerra de movimiento y revolución permanente, como es posible constatar en la supresión de esta identidad en el pasaje ya citado del Cuaderno 13". (Bianchi, pg. 243; se refiere al pasaje del Cuaderno 8 § 52 y su reelaboración en Cuaderno 13 § 7).

Para continuar la reflexión, quizás resulte interesante retomar la cuestión de la revolución pasiva, que Gramsci consideraba como "antítesis vigorosa" de la revolución permanente, pero no como programa sino como principio de interpretación (la diferencia que hace Massimo Modonesi entre la revolución pasiva como proyecto o proceso en su trabajo publicado en el libro Horizontes Gramscianos del cual es compilador). 

En el Cuaderno 15, escrito desde 1933, Gramsci profundiza la cuestión de la revolución pasiva, analizando dos elementos claves para comprender, desde su perspectiva, el proceso del Risorgimento italiano: el rol del Estado piamontés y la primacía del carácter de "restauración" por sobre el de "revolución" en el proceso dirigido por los moderados por su falta de "hegemonía" expansiva sobre los demás grupos sociales (C15 § 59). 

En relación con estas reflexiones, plantea asimismo dos criterios que pueden tener un carácter metodológico para relacionar revolución pasiva y revolución permanente.


En primer lugar, una relación más "dialéctica" entre "guerra de posición" y "guerra de maniobra" a partir del análisis crítico del concepto de revolución pasiva: 

El concepto de "revolución pasiva" en el sentido de Vicenzo Cuoco atribuida al primer período del Risorgimento italiano, puede ser relacionado con el concepto de "guerra de posiciones" en contraposición a la guerra de maniobras? Esto es, ¿estos conceptos han surgido después de la Revolución francesa y el binomio Proudhon -Gioberti puede ser justificado por el pánico creado por el terror de 1793 como el sorelismo por el pánico subsiguiente a los estragos parisienses de 1871? Es decir, existe una identidad absoluta entre guerra de posiciones y revolución pasiva? ¿O existe al menos o puede concebirse todo un período histórico en el que los dos conceptos se deban identificar, hasta el punto en que la guerra de posiciones vuelve a convertirse en guerra de maniobras? Es un juicio "dinámico" que hay que dar sobre las "restauraciones" que serían una "astucia de la providencia" en sentido viquiano (C15 § 11).
Habiéndose establecido hace mucho tiempo la idea de un Gramsci que contrapone furiosamente la "guerra de posición" con la "guerra de maniobra" identificando con esta última a la teoría de la revolución permanente de Trotsky, este párrafo resulta sugerente precisamente para establecer una lectura más "equilibrada" sobre el pensamiento de Gramsci al respecto. 

Siendo una nota miscelánea, de un Cuaderno fragmentario, de una obra no terminada sistemáticamente, siempre se puede mantener cierta reserva y no sería adecuado considerarlo el "punto de vista definitivo" de Gramsci al respecto. 

No obstante esto, la reflexión citada más arriba es parte de un intento de Gramsci de profundizar las ideas expuestas en el Cuaderno 13 dedicado a Maquiavelo y por su contenido, puede desprenderse de ella un valor "metodológico" para poner un límite a las lecturas más unilaterales sobre el tema.

Más allá de la contraposición estéril entre "posición" y "maniobra" hay que establecer un "juicio dinámico" en base a las experiencias de las restauraciones; estas imponen formas de "guerra de posición" por todo un período, luego del cual la guerra de posición "vuelve a convertirse" en "guerra de maniobra" (y en esa transformación de la guerra de posición en guerra de maniobra residiría la "astucia de la providencia").

Ligado a esto, hay un segundo aspecto, bastante más conocido y rescatado por distintos autores: que el argumento de la revolución pasiva "presupone, incluso postula como necesaria, una antítesis vigorosa y que presente todas sus posibilidades de explicación intransigentemente. Por lo tanto no teoría de la 'revolución pasiva' como programa, como fue en los liberales italianos del Risorgimento, sino como criterio de interpretación en ausencia de otros elementos activos en forma dominante" (C15 § 62)

Pero volviendo a la anterior, es decir a la relación entre restauraciones y "guerra de posiciones" y para pensar la actualidad: 

La vieja pregunta de Trotsky sobre ¿qué aspecto presenta en la práctica la teoría de la revolución permanente? ¿no debería ponerse en relación con este par conceptual restauración-guerra de posición?

Dicho de otro modo, en tanto los avances del capitalismo durante las duras décadas de restauración burguesa, que significaron el neoliberalismo, la caída de la URSS, y la restauración en China, implicaron un retroceso de la clase obrera y el marxismo al plano de la lucha defensiva (que sería la forma más elemental de guerra de posición), la reconstitución de las perspectivas revolucionarias ¿no incluye obligadamente una buena cantidad de experiencias de "guerra de posición" (defensivas primero y ofensivas después) como condición indispensable para la reconstrucción del marxismo revolucionario?