jueves, 1 de agosto de 2013

La filosofía peronista, el pragmatismo y el naufragio de la centroizquierda K

El peronismo levantó, desde aquel discurso "inaugural" de Carlos Astrada, registrado en Sociología de la Guerra y Filosofía de la Paz, la idea de la independencia frente a la "pugna suicida" de los imperialismos (definiendo como tal a la URSS al mismo nivel que el imperialismo yanqui, lo cual permitió a Astrada confluir luego con el maoísmo y al peronismo promover la Triple A). Aunque la retórica kantiana de Carlos Astrada sobre la paz perpetua no impidió que los cuadros de la Marina de Guerra volvieran los fusiles contra el gobierno de Perón, dio algunas bases teóricas para abonar la famosa "tercera posición". Y nobleza obliga, aunque en ese período no fuese un hombre muy de izquierda, cabe reconocer en Carlos Astrada a uno de los pocos intelectuales ligados al primer peronismo que no tenía añoranza por los tiempos de la Inquisición.

Volviendo a la cuestión del imperialismo, en esto el peronismo no fue muy distinto de otros "populismos" latinoamericanos que hacían del "anti-imperialismo" protagonizado por un bloque entre la clase obrera, los sectores populares y la burguesía su "piedra de toque" en la lucha ideológica contra el marxismo que, según el punto de vista nacionalista, promovía la lucha de clases, contra una correcta comprensión del "problema nacional", caso del APRA o el PRM.

Sin embargo, y aunque mi viejo (que debutó como votante apoyando a la fórmula Perón-Quijano) dijera en alguna ocasión que la máxima "la única verdad es la realidad" es perfectamente compatible con el ideario aristotélico-tomista (que se sabía de memoria), lo cierto es que el peronismo no se rige por principios ideológicos sino por códigos pragmáticos. Por eso Perón hizo buenas migas con la Standard Oil (actual Chevron). 

Por eso, el peronismo puede ser el partido de la retórica nacional-popular tanto como el de las cámaras de seguridad y la "gestión" municipal. Un día puede retirar el cuadro de Videla del Colegio Militar y otro poner al frente del Ejército a un milico de la dictadura. Y si a un auténtico peronista (no a un progre de centroizquierda que apoya circunstancialmente al peronismo en el poder) se le reprochara tal "elasticidad" diría, como el escorpión de la fábula: "está en mi naturaleza". 

En el caso del acuerdo con Chevron estamos asistiendo una vez más al despliegue de esta naturaleza "pragmática" del peronismo que a su vez deja al desnudo el discurso oficial "nacional y popular" como lo que es: un discurso y nada más. Después de batir el parche de la nacionalización como si fuera la resurrección conjunta de Perón y Lázaro Cárdenas, ahora lo principal es que "hay inversores que confían en la Argentina" y otros argumentos "ucedeístas". ¿Será como dijo un visitante de la blogósfera P: "solamente el peronismo podía generar una Argentina liberal posta posta"? 

Sin embargo, como siempre los más perjudicados por estas volteretas, son los muchachos de la centroizquierda oficialista, a la que venimos contando las costillas, por cierto bastante maltrechas, por ejemplo, acá

En estos días, incluida la sesión de ayer, fue bizarro ver a algunos legisladores neuquinos repitiendo los argumentos derechistas de Boudou y gente por el estilo, para rematar con frases del tipo "la derecha y la izquierda liberal están contra el proyecto nacional" (CUAC). Los mismos que durante años se diferenciaban del MPN por su "modelo petrolero", hoy aparecen totalmente disciplinados por un lado a Parrilli y por otro al Gobernador Sapag ¿No les da ni un poco de vergüenza?

También podríamos analizar el tema desde un ángulo "estructural". Así como en las "funciones universales del Estado" (transporte, salud, educación públicas) se verifica un desastre continuista con la década del menemismo, con la política petrolera ocurre otro tanto. Las concesiones a Chevron (sobre todo los esfuerzos "heroicos" para defender a la petrolera yanqui de posibles embargos y garantizarle de punta a punta el millonario negocio de explotar Vaca Muerta) y la vía libre al método del fracking, que está prohibido y/o cuestionado en los países imperialistas, pero que se usa en los periféricos sin ningún miramiento, demuestra hasta que punto el "ciclo" kirchnerista no revirtió la declinación histórica del peronismo como "movimiento nacional".

El Frente de Izquierda es la única fuerza política en la que recae la defensa consecuente del interés nacional, las revindicaciones del pueblo mapuche y la defensa del medio ambiente. 

sábado, 27 de julio de 2013

Chevron, el secreto comercial y el Estado

El jueves pasado, el diputado provincial del Frente de Izquierda y de los Trabajadores en la legislatura de Neuquén, Raúl Godoy, envió a los medios de prensa este comunicado, que transcribo íntegro para los lectores y lectoras de este blog: 

El gobierno nacional y Sapag siguen ocultando el acuerdo secreto con Chevron



(Neuquén, 25/7/13) En horas de la tarde de este Jueves 25 de julio, el oficialismo entregó a los diputados el texto del acta acuerdos suscripta en el día de ayer entre YPF y el Ministerio de Energía y Servicios Públicos de la provincia. El texto no nombra la palabra Chevron, fiel a la estrategia del gobierno nacional de actuar como "cobertura" de la empresa norteamericana y evitar embargos y acciones legales contra la misma.



Se dice explícitamente que el gobierno readecuará las concesiones para garantizar el negocio de Chevron hasta el 2048, lo cual no tiene nada que envidiar a las concesiones realizadas por Sobisch para la Repsol. Enajenan el patrimonio de nuestros recursos naturales por generaciones.



El gobierno habla de los supuestos beneficios económicos que tendría la provincia a partir de este acuerdo, a cambio de no aumentar las regalías ni imponer ningún canon extraordinario, ni aumentar la alícuota de ingresos brutos.



Hace una reivindicacion explicita del fracking como una técnica "moderna, racional y eficiente" de explotación cuando este sistema es condenado y prohibido en varios lugares del mundo, como Francia, Irlanda del Norte, Holanda, Bulgaria, ayuntamientos varios del Estado Español y distintos estados de EEUU se encuentran en moratoria ambiental para evaluar los daños ocasionados por este modo de explotación. En Neuquén, la utilización del fracking ya ha ocasionado la contaminación de las fuentes de agua de la comunidad Gelay Co, que provocara la muerte de Cristina Lincopán. Frente a esta realidad, este acta acuerdo no pone ningún límite al daño ambiental, salvo la promesa de una evaluación anual.



Si hacen públicas estas condiciones leoninas ¿qué es lo que están ocultando?



¿En qué consisten las clausulas secretas con esta multinacional norteamericana que ha sido condenada por daño ambiental en Ecuador y distintas partes del mundo ?

El gobierno nacional, y el provincial, le siguen ocultando al pueblo, las verdaderas "condiciones" de Chevron.

Desde la banca del Frente de Izquierda y de los Trabajadores nos pronunciamos contra el proyecto del MPN y seguimos convocando a movilizarnos por la anulación de este acuerdo.

Raúl Godoy, PTS, diputado provincial Frente de Izquierda
(0299) 154 052 657

Como bien dice Raúl si todo esto que se hace público, a saber, concesiones hasta el 2048, compromisos de no aumentar regalías, ni cobrar canon ni renta extraordinaria, ni aumentar la alícuota de ingresos brutos y reivindicación del fracking contra el sano sentido común, es lo que se puede hacer público ¿Qué cabe esperar de lo que debe mantenerse en secreto?

Y ahí surge la cuestión de cuáles pueden ser los motivos por los cuales se impone tanto secretismo. 


Trotsky decía algunas cosas sobre el secreto comercial que pueden ser ilustrativas: 


Las cuentas entre el capital aislado y la sociedad constituyen un secreto del capitalismo: la sociedad no tiene nada que ver con ellas. El “secreto” comercial se justifica siempre, como en la época del capitalismo liberal, por los intereses de la “concurrencia”. En realidad los trusts no tienen secretos entre sí. El secreto comercial de la época actual es un constante complot del capital monopolizador contra la sociedad.Los proyectos de limitación del absolutismo de los “patrones de derecho divino” seguirán siendo lamentables farsas mientras los propietarios privados de los medios sociales de producción puedan ocultar a los productores y, a los consumidores la mecánica de la explotación, del pillaje y del engaño. La abolición del “secreto comercial” es el primer paso hacia un verdadero control de la industria.


Los obreros no tienen menos derechos que los capitalistas a conocer los “secretos” de la empresa, de los trusts, de las ramas de las industrias, de toda la economía nacional en su conjunto. Los bancos, la industria pesada y los transportes centralizados deben ser los primeros sometidos a observación.


La objeción obvia a este recurso desprolijo de citar el Programa de Transición, es que una cosa es un acuerdo entre el Estado y una empresa multinacional y otra el secreto comercial a nivel de empresa. 



Pero precisamente ahí está el tema. El secreto que impone el propio Estado, reclamado por la misma Chevron, demuestra hasta qué punto este gobierno y este Estado están al servicio de las grandes empresas capitalistas. Nunca Menos, eh!!!???

viernes, 26 de julio de 2013

Viernes (estalla)

Semana muy propicia para la redacción de textos incomprensibles. La falta de café agrava todos los defectos. Se dice que donde hay hierro, hay óxido. Y que las cosas son como parecen ser. Pero cuando estalla el mundo, los buenos materiales prevalecen.

miércoles, 10 de julio de 2013

Listen to Beehtoven

¿Por qué la alternativa antidialéctica de "lo emboco o me sale úlcera"? Te clavás un Beethoven y "todo te chupa un huevo"...