martes, 23 de septiembre de 2014

Gramsci, Marx y la "nueva inmanencia": acerca de una lectura de Peter D. Thomas



Este blog va a estar, por algún tiempo, en proceso de redefinición de sus tareas. Dado que será en La Izquierda Diario donde volquemos algunas opiniones u observaciones sobre el quehacer nacional, intentaremos utilizar este espacio para darle continuidad a las reflexiones sobre problemas teóricos. En resumen, temas "populares" al Diario, temas "impopulares" a la revista Ideas de Izquierda y este blog.

En este contexto y para no dejar a mitad de camino lo que comenzamos con este post, continuó con este otro, siguió con este y este, más estos dos artículos publicados en la revista Ideas de Izquierda, intentaremos analizar un último punto planteando por el marxista inglés Peter D. Thomas, en su libro The Gramscian Moment.

Hace algunos años, cuando escribí el trabajo La "ortodoxia" que no fue, que intenta contextualizar la polémica de Gramsci contra Bujarin del Cuaderno 11 y rescatar críticamente algunas de sus principales definiciones, una de las cuestiones que me parecieron importantes fue la de la "nueva inmanencia" (reivindicada a su modo por Daniel Bensaïd en Marx Intempestivo), porque de por sí el tema llama la atención y es otra vía de entrada al "nuevo materialismo" propuesto por Marx en sus Tesis sobre Feuerbach, de lo que nos ocupamos acá. Todo esto debería resignificarse a la luz de una lectura concienzuda del llamado Cuaderno Spinoza de Marx, que intentaremos en un futuro cercano.

En los Cuadernos de la Cárcel de Gramsci la idea de un "nuevo concepto de inmanencia" o una nueva inmanencia aparece relacionada con tres posibles líneas de interpretación (todas convergentes). 

-Una continuidad de la filosofía inmanentista, depurando la versión especulativa de esta que ofrece el hegelianismo (recordemos que Hegel consideraba la filosofía de Spinoza como un "momento" de su sistema. Esto está presente en la Fenomenología del Espíritu pero sobre todo está explicado acabadamente en la Ciencia de la Lógica), para una compresión realista y concreta de la historia. 

-Una síntesis teórica que une la filosofía alemana, la economía política inglesa y la política revolucionaria francesa (las famosas tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo), creando una nueva concepción del mundo que a su vez expresa esta síntesis de los tres elementos en cada uno de sus segmentos, de forma tal que no hay filosofía, política y economía marxistas, sino "filosofía de la praxis", "crítica de la economía política" y una teoría política/estrategia que tiene sus fundamentos teóricos en las dos anteriores y todo eso es parte de una "concepción del mundo".

-La categoría de "mercado determinado" y "leyes tendenciales" que Gramsci asocia al economista David Ricardo y que considera un elemento convergente con la concepción marxista, en tanto contribuye a establecer, dicho con términos no precisamente presentes en Gramsci, una estructura sujeta a una legalidad no mecánica, lo cual coincide con el interés de Gramsci en explicar "cómo surge el movimiento histórico sobre la base de la estructura" y la cuestión de las relaciones de fuerzas. 

Peter D. Thomas, que considera estos distintos aspectos, tomando a su vez otros estudios gramscianos, intenta cerrar el círculo de la "nueva inmanencia" con una definición que es la siguiente: Inmanencia = Teoría. Creo que si bien puede ser atractiva, no se ajusta del todo a la reflexión gramsciana. Veamos por qué. 

Thomas cita un pasaje del Cuaderno 4, en particular C4 §17, en el que Gramsci dice: "la expresión 'inmanencia' en Marx tiene un significado preciso y esto es lo que había que definir: en realidad esta definifición hubiera sido realmente 'teoría".  De esta frase, Thomas deriva la definición: Inmanencia = Teoría. 

Sin embargo, tal derivación está fuera de contexto. Dado que Gramsci no está diciendo que la definición de inmanencia es teoría, sino que el acto de definir el contenido preciso de la inmanencia en Marx hubiera sido realmente "hacer teoría". Para afirmar esto me baso por ejemplo en el Cuaderno 4 §13, donde Gramsci sostiene respecto del Ensayo de Bujarin: "La primera observación que hay que hacer es que el título no corresponde al contenido del libro. Teoría del materialismo histórico debería significar ordenamiento lógico de los contenidos filosóficos que son conocidos bajo el nombre de materialismo histórico. El primer capítulo, o una introducción general debería haber tratado la cuestión: ¿qué es la filosofía? ¿una concepción del mundo es una filosofía? ¿cómo fue concebida hasta ahora la filosofía? ¿El materialismo histórico renueva esta concepción? ¿Qué relaciones existen entre las ideologias, las concepciones del mundo, las filosofías? La respuesta a esta serie de interrogantes constituye la 'teoría' del materialismo histórico." Más adelante dice que esos son los problemas teóricos y no "los que el autor propone como tales". 

En este contexto, es decir habiendo establecido qué elaboraciones o reflexiones tendrían status "teórico", Gramsci critica a Bujarin por sostener que la palabra "inmanencia" tiene en Marx un sentido metafórico y por eludir la cuestión de definir su significado preciso en el pensamiento marxiano, lo cual sería efectivamente un definición "teórica".

Pero me parece forzar el texto hacerle decir que de ahí se desprende la fórmula Inmanencia = Teoría. Sí me parece acertado rescatar, cómo hace Thomas, que en la "nueva síntesis teórica" que es a su vez un redefinición de las relaciones entre la teoría y la práctica, como parte del desarrollo de la lucha por constituir a la clase obrera como clase hegemónica, uniendo filosofía y política, la relación entre historia, teoría y política se concibe como "inmanente". 

No obstante esto, mi impresión es que Gramsci no hace una definición precisa de la inmanencia según Marx, o por lo menos establece distintas aristas de la cuestión dejando más planteado el problema teórico que una "definición" formal, por lo que la idea de una "nueva inmanencia" debe emparentarse (está emparentada) con la de un "nuevo materialismo" de las Tesis sobre Feuerbach, como ya dijimos antes. 

Este debate es más importante no tanto por el tratamiento de la cuestión en los estudios gramscianos, sino sobre todo porque la "inmanencia" fue durante varias décadas la bandera, primero de un marxismo estructuralista y anti-hegeliano primero y de un autonomismo enemigo del marxismo clásico después, post-estructuralismo mediante. 

Cuando Toni Negri, resignificando sus propias elaboraciones previas como las presentes en El Trabajo en la Constitución y El Poder Constituyente, lanzaba muy suelto de cuerpo la idea de que "la multitud llamó al imperio", creando una mala infinitud de desafíos por abajo respondidos por recomposiciones por arriba que a su vez daba por liquidadas las mediaciones político-sociales que necesita constuir la clase obrera junto con los sectores oprimidos para mejor luchar (asociadas negativamente con la dialéctica hegeliana) y habilitaba la idea de un "comunismo sin transición", estaba utilizando la tradición inmanentista para crear una filosofia política de una "sustancia" que no puede "devenir sujeto" o para decirlo en términos más sencillos "tomar el mundo sin cambiar el poder" (la inversión del título de Holloway es adrede). De forma tal que el desafío planteado por Pierre Macherey en su Hegel o Spinoza de invertir la forma impuesta por el idealista alemán para leer al materialista judío-holandés, se transformaba en una simple degradación del legado de Spinoza al servicio de una teoría derrotista de la lucha de clases.

Frente a este falso "inmanentismo", el rescate de las reflexiones gramscianas y su relación con el "nuevo materialismo" puesto en práctica por Marx, permite volver a pensar en los fundamentos filosóficos del marxismo, no como una "pieza de museo" sino como una teoría viva que busca recrearse contra el pensamiento burgués, seudoautonomista y de la izquierda rutinaria.