martes, 12 de agosto de 2014

Capitanich y la izquierda: tras las huellas del peronismo facho


Por Fernando Rosso y Juan Dal Maso

El macartismo y la visión conspirativa de la historia, de la política y, sobre todo, de la lucha de clases son el último reducto al que recurre el peronismo en tiempos de crisis, una confesión de su impotencia. Frente a los conflictos desatados por las suspensiones y los despidos, se empiezan a agitar fantasmas contra una supuesta izquierda “siniestra” con oscuros intereses “destituyentes”, que alienta “artificialmente” a los conflictos y casi los “inventa”.

El hombre del “opus dei”, Jorge Capitanich, y uno de los representantes más recalcitrantes del sindicalismo entregador (Ricardo Pignanelli), son los encargados de lanzar los ataques contra la izquierda. El viejo cuento de que la lucha de clases es un invento de la izquierda radicalizada y no un hecho real, producto del enfrentamiento de intereses irreconciliables, que se vuelven más agudos en tiempos de vacas flacas, es decir, de declive económico.

John William Cooke se había ocupado (desde una estrategia de Frente de Liberación Nacional que no compartimos pero que está a años luz del reaccionarismo que exhibe actualmente el gobierno) de los “pequeños maccarthys” tipo Capitanich, hace más de 50 años.